domingo, 3 de enero de 2010

Equipaje ligero


Hace ya un par de días fui con mami al aeropuerto a buscar a mis abuelos que venían a pasarse las vacaciones de diciembre aquí con nosotros. Tras una larga espera logre verlos sonrientes que salían del área de chequeo y se dirigían a nosotras pero note que a pesar de sus caras rebozante de alegría era evidente que la cantidad de maletas que traían consigo le pesaba y le hacia incomodo movilizarse de un sitio a otro.

-Estoy cansada de viajar con tantas maletas, dijo mi abuela mientras nos dirigíamos al vehiculo que estaba parqueado un poco retirado.

-Pero viaja mas ligero!! Le respondió mami rápidamente

-Si, mi próximo viaje lo hago solo con una maletita de mano.

Yo, que venia un poco más atrás, escuchaba atentamente la conversación. Cuando ambas, mi madre y mi abuela, hicieron silencio fue como si las ideas cayeran sobre mi desde el cielo y casi de manera automática comencé a construir teorías en mi cabecita, hasta que di con la indicada: Cuantos de nosotros vivimos una vida sofocados entre maletas y bultos viejos que solo estorban, Cuantos no somos victimas de la inmovilización de la persona por el simple hecho de la cantidad de equipaje con la que se arrastra que hace incomodo y estresante trasladarse de un punto a otro. Que fácil seria esto de vivir si empezáramos a “viajar” con equipaje ligero, solo con lo necesario. Y no solo me refiero a cosas materiales, que pesan físicamente, si no también a esas ataduras que llevamos dentro, rencores, heridas, miedos, deseo de venganza, capítulos de nuestras vidas que ya se han cerrado pero que no queremos soltar, esas “cargas” en la que hemos estado envueltos por un largo tiempo, de la que día a día nos quejamos pero sin embargo no soltamos, eso que por haberlo hecho costumbre tenemos la absurda idea de que aunque “pese” debe permanecer allí.

Para este 2010 los planes son vaciar mis maletas y reorganizarlas. Limpiar lo de adentro, lo que no se ve pero se siente, darle un “refresh” a mi lista de amigos, BOTAR lo que ya no sirve, SACAR lo que ya no uso, PERDONAR calladita, quitarme las libras innecesarias de arriba que no le dan nada productivo a mi vida y aprender a viajar con equipaje ligero. VIVIR solamente con lo necesario, con lo esencial, que lo otro va llegando por si solo. Y no esperar a que mis días estén contados, a que los años me pesen en la espalda, o que el sol ya no resbale por mi piel, para darme cuenta que viaje toda una vida con mas peso del que necesitaba.

Ivanna Read`

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